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¿Qué es la Esquizofrenia?:

         Realidad y Fantasía.
Otra enfermedad que requiere el trabajo integrado del neurólogo y el psiquiatra es la esquizofrenia. Por esta razón nos extenderemos en este tema basados en el trabajo de G. Vázquez-Palacios, H. Bonilla-Jaime publicado en REV NEUROL 2004; 39 (12): 1146-1160 1147 bajo el título de "Receptores nicotínicos cerebrales y trastornos neuropsiquiátricos".

La esquizofrenia es una alteración que persiste durante por los menos 6 meses y se caracteriza por una mezcla de signos y síntomas peculiares tanto positivos como negativos. Los síntomas positivos reflejan un exceso o distorsión de las funciones normales, mientras que los síntomas negativos una disminución o pérdida de ellas. Los síntomas positivos comprenden conductas gravemente organizadas o comportamiento catatónico, lenguaje desorganizado (p. ej., descarrilamiento frecuente, incoherencia o pobreza), ideas delirantes (distorsiones o exageraciones del pensamiento), experiencias perceptuales inusuales (alucinaciones auditivas, visuales, olfativas, gustativas y táctiles). Por otra parte, los síntomas negativos comprenden falta de expresión emocional (aplanamiento afectivo), disminución en la fluidez y la productividad del pensamiento y del lenguaje (alogia) y alteraciones para iniciar conductas dirigidas a un objetivo (abulia). La etiología de esta condición o grupo de condiciones es poco clara, pero los estudios indican que la esquizofrenia tiene un fuerte componente genético. Este componente podría expresarse en variaciones en el número y función de los receptores nicotínicos que podrían, a su vez, incrementar la susceptibilidad para presentar esquizofrenia.

¿Qué relación tiene con el cigarrillo?:

Entre los pacientes psiquiátricos existe una mayor tasa de fumadores entre los pacientes con esquizofrenia que con cualquier otro diagnóstico psiquiátrico. Se ha determinado que 61-90% de los sujetos con esquizofrenia fuman regularmente (contra 20-33% de la población general), además de que el 80% de estos sujetos fuman uno o más cajetillas de cigarros diariamente. Una posible explicación podría ser que los pacientes esquizofrénicos fuman para aliviar los déficit de atención asociados con su enfermedad. Se ha observado que cuando los pacientes esquizofrénicos fuman cigarros, con altas concentraciones de nicotina, de manera aguda, mejoran los síntomas negativos del trastorno.

La estructura de los receptores neuronales nicotínicos de la acetilcolina y la elevada diversidad molecular en las subunidades facilitan la posibilidad de que exista un gran número de subtipos de los receptores neuronales nicotínicos de la acetilcolina, que en base a los precedentes farmacológicos, pueden desempeñar diversas funciones discretas en el cerebro y por lo tanto representar blancos nuevos para las sustancias terapéuticas. Una tendencia esperanzadora en la terapéutica es la síntesis de nuevos agonistas con un elevado grado de selectividad de subtipos de los receptores neuronales nicotínicos de la acetilcolina, los cuales no parecen tener los efectos adversos de la nicotina y sí que exhiben una actividad beneficiosa clara en los trastornos neuropsiquiátricos.

La esquizofrenia es una enfermedad exclusiva del ser humano. ¿Qué relación tiene con la evolución de nuestra especie?

Para contestar esta pregunta remitámonos a la entrevista realizada por la periodista SARA BERTRAND de El Mercurio al Psiquiatria español Julio Sanjuán, profesor titular de la Universidad de Valencia, España, y Chair de la Task Force on Evolucionary Psychiastry de la World Federation of Societies of Biological Psychiatry, y publicada en dicho diario el Domingo 16 de julio de 2006 (Sección Artes y Letras).

-¿Cuál es el aporte de ofrecer explicaciones evolutivas al porqué nos enfermamos?

"Cuando el año pasado se secuenció el genoma del chimpancé pudimos verificar qué es lo que nos diferencia de nuestros primos primates. Y los resultados fueron sorprendentes, porque los genes que nos distinguen son pocos y no específicos del cerebro como se pensaba, sino que tienen que ver con respuestas inmunológicas y hormonas reproductoras. Esto plantea un campo de estudio enorme. Por ejemplo, los genes que están implicados en la enfermedad del Alzheirmer tuvieron una mutación que se dio solo en el ser humano, probablemente, porque mejoró nuestra plasticidad neural, pero el precio que pagamos fue padecer Alzheimer. Es decir, la evolución nos ofrece una comprensión de la enfermedad que va ligada a nuestra identidad biológica".

-¿Hasta dónde se prolonga esa mirada hacia los orígenes que realiza el enfoque evolucionista en busca de las causas de una patología?

"Hasta hace poco, los únicos capaces de mirar hacia los orígenes eran los paleontólogos, y los huesos dicen poco en relación con aspectos de la biología. Gracias al descubrimiento del genoma humano, se pudo estudiar nuestros antecesores y analizando la secuencia del ADN, los genetistas determinaron que el homo sapiens apareció en África hace 150 mil años. Entonces, cuando hablamos de orígenes, en realidad, si sabemos que lo que nos diferencia del chimpancé es sólo un uno por ciento del ADN, la cuestión es conocer cómo ese uno por ciento pudo provocar cambios tan radicales, cuáles fueron las mutaciones más trascendentes y que involucran los orígenes de muchas enfermedades que son específicas de nuestra especie".

-Algunos estudios plantean que en lo más profundo de nuestro sistema límbico, aquello que ha quedado bajo las capas de desarrollo adheridas al cerebro, estaría la respuesta emocional a muchos problemas psicológicos, ¿es así o eso es ciencia ficción?

"En los intentos por explicar la mente humana, las grandes corrientes psicológicas han probado ir a los orígenes infantiles, es decir, lo que hizo Freud o Piaget, entender por qué una persona concreta se ha desarrollado de una manera, eso es apasionante, pero también especulativo. Hoy día genetistas, neurofisiólogos y quienes trabajan en anatomía comparada intentan una comprensión, pero no abstracta sino completa -aunque todavía preliminar- sobre los orígenes de la mente humana como especie: cómo se originó, cómo se habitúa la mente y por qué somos como somos.

-Eso supone que en futuro podremos identificar dónde se ubica la conciencia, la voluntad o el carácter...

"Creo que hay que ser cautos, estamos en un momento apasionante, pero no sabemos hacia dónde vamos a llegar ¿Qué es lo que tenemos ahora?, sabemos que lesiones en áreas cerebrales determinadas producen cambios importantes en aspectos emocionales. Pero el puzzle todavía es enorme e ignoramos cuánto vamos a tardar en dar respuesta a las preguntas complicadas. Probablemente, responderemos, por ejemplo, en aspectos como el lenguaje, que es algo que ya conocemos bien. Hemos identificado las neuronas que se activan con las voces humanas, y que son específicas del ser humano, pues que no se activan con otros sonidos; otras, por ejemplo, neuronas que se activan sólo con los rostros humanos, pues el cerebro tiene una serie de sistemas que facilitan las comunicaciones interpersonales. Pero cuando hablamos de fenómenos como la conciencia, la voluntad o la capacidad estética, es más complejo".

-¿Cómo se complementa entonces la mirada evolucionista con el psicoanálisis y la psiquiatría biológica?

"Me parece que hay que saber mirar otras corrientes además de la propia, porque ahora mismo, muchos científicos que trabajan con animales están dándole la razón al psicoanálisis porque se tienen datos empíricos de que un trauma precoz produce una repercusión a veces irreversible en la edad adulta. Asimismo, se ha comprobado la importancia que tiene el apego materno en el niño, desde el punto de vista psicológico y biológico. Empezamos a tener bases biológicas y científicas sobre elementos que el psicoanálisis elaboró como teoría, a veces, a nivel intuitivo".

"En mi opinión, la base para mirar estos procesos debiera ser la biología, pero no la biología con minúscula (enfocada a los fármacos) sino la Biología en un sentido amplio, que entiende que el ser humano se diferencia del resto de los animales por el lenguaje y la cultura, pero posee una naturaleza biológica. El problema es que la llamada psiquiatría biológica oficial ha prestado poca atención a la Teoría de la Evolución y ha permanecido bajo la influencia de los fármacos, lo que implica que todas las hipótesis biológicas surjan a través de los mecanismos de acción de éstos, no de una profunda reflexión de qué es lo que está pasando en el cerebro".

El precio por el lenguaje.

-¿Cuál sería el aporte al tratamiento de los trastornos mentales?

"Cuando digo que la teoría de la evolución es un marco teórico, me refiero a que es una especie de casa en la que cabemos todos. Eso no quiere decir que para la ayuda concreta de un paciente concreto, debamos recurrir a ella, pues tal vez no hace falta. Más bien se trata de un lenguaje común capaz de integrar distintas corrientes y, que en algunos casos, tendría significado terapéutico, por ejemplo, cuando intentamos entender la frecuencia que hay de los miedos en la población mundial. Sea donde fuere, la mayor frecuencia de miedos son a las ratas y serpientes. Cuando vivimos en un tiempo en el que ni ratas ni serpientes son un peligro para la humanidad, la única explicación posible es que estamos predispuestos genéticamente a tener ese miedo y estamos predispuestos porque nuestros genes son los mismos que hace 150 mil años".
"Eso explica por qué gastamos millones de dólares en una campaña contra las drogas, porque no estamos predispuestos a ese miedo; sin embargo, no es necesario gastar ni un solo dólar para tener miedo a las ratas".

-Según la mirada evolucionista, las enfermedades no son un producto de selección natural, ¿cómo se explican?

"Por la desadaptación. Al margen de que haya genes que provocan malformaciones, que son claramente desadaptativos, en muchos sentidos no hay variaciones genéticas buenas o malas sino que dependen del entorno".

-Explíqueme aquello de que la esquizofrenia sería el precio que el homo sapiens debió pagar por la adquisición del lenguaje.

"La esquizofrenia ha sido como el Santo Grial de la psiquiatría, una especie de obsesión, pero la realidad es que sabemos muy poco sobre ella. Timothy Crow es probablemente el autor más original, atrevido y especulativo del siglo XX y llegó a un punto en el que no podía explicar ciertas cosas y buscó respuestas desde la evolución".

"No podía entender que un fenómeno tan complejo como la esquizofrenia, que consiste en que la persona oye voces, alteraciones severas del lenguaje y del pensamiento, apareciera en cualquier población del mundo. Y fueran chilenos, maorís, neocelandeses o neoyorquinos se manifestara de la misma forma y casi con la misma prevalencia, eso, sumado a que los esquizofrénicos -esto está demostrado- tienen menos hijos que la población general y sabiendo que la enfermedad tiene un componente genético -no definitivo, pero lo tiene- arrojaba la pregunta de por qué no ha ido disminuyendo y, por selección natural, desaparecido. La aportación de Crow es que la esquizofrenia estaría ligada al lenguaje, como un precio que pagamos por tener esa capacidad".

-Pero todas las especies tienen capacidad para comunicarse entre sí.

"Si, pero el lenguaje en sentido gramatical, flexible y capacidad de crear estructuras sintácticas complejas es exclusivo del ser humano. Las palabras, poner una detrás de otra y que el orden importe, es algo que ningún chimpancé puede hacer. El lenguaje fue la clave para Crow y creó una teoría a partir de ahí. Ahora, el que la hipótesis total no fuera cierta, no quiere decir que aspectos de la misma no sean ciertos".

-¿Qué aspectos validó usted entonces?

"La esquizofrenia consiste en oír voces, es decir, en lenguaje y es necesario tener lenguaje para padecerla, por lo tanto, es algo que sólo aparece en la especie humana. Si te fijas en las partes del ser humano, tanto cerebrales como genéticas que nos diferencian de los chimpancé, resulta una manera original de buscar las causas de la esquizofrenia y eso estamos: buscando lo que en genética se llama genes de selección positiva, es decir, los genes que han actuado y que hubo una mutación y diferencian al ser humano del chimpancé. Así es que junto con buscar las causas de la locura pretendemos conocer la identidad del ser humano".

-Al mirar el campo de las enfermedades mentales desde un enfoque evolucionista pareciera que se diluye el concepto de patología y estuviéramos frente a mecanismos adaptativos que resultan poco eficientes hoy.

"Cuando una persona está teniendo una crisis de pánico lo que ocurre es lo mismo que una reacción alérgica, necesita el sistema inmunológico para defenderse, pero a veces se dispara solo o en exceso y ese exceso es lo que constituye la enfermedad. Nuestra biología está diseñada para el entorno que teníamos hace 150 mil años, una especie que se agrupaba de 100 en 100 y que de pronto -hace 10 mil años- comenzó a agruparse de a miles, eso es un fenómeno que va contra nuestra naturaleza, no estamos diseñados para miles de amigos. Sin embargo, recibo noticias por la televisión de lugares remotos y estoy imposibilitado de hacer algo por ellos. Entonces, se produce una contradicción entre nuestra estructura constitutiva y nuestro ambiente actual".

-¿Cómo se resuelve este nudo adaptativo/maladaptativo de manera que no nos enferme?

"A lo mejor no se resuelve, porque los genes van a otro ritmo, a no ser que se los manipulara. Las variaciones genéticas que hemos tenido en estos 100 mil años han sido mínimas, sin embargo, el entorno ha cambiado muchísimo".

Circuitos sinápticos implicados en la génesis de la esquizofrenia. Las vías dopaminérgicas mesolímbica, mesocortical y nigroestriada están relacionadas con las manifestaciones clínicas de la enfermedad, así como con los efectos de los antipsicóticos.
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